A diferencia de lo que ocurre en otros sectores profesionales, la función directiva en centros educativos no implica un aumento de complejidad y responsabilidad en las tareas realizadas previamente como docente, sino un cambio radical en la gestión y el tipo de tareas a asumir. Probablemente por este motivo, más del 85% de los docentes considera que los directores de sus centros educativos deberían recibir una formación específica antes de comenzar a desempeñar sus funciones en el cargo. 

Sin embargo, un 50% de los directores no completa un programa antes de asumir el puesto y tampoco en los primeros años de trayectoria en el mismo y un 46% nunca ha recibido formación en liderazgo. Sin ánimo de abolir el cliché cultural que pesa sobre la palabra liderazgo, si la sustituimos por gestión de equipos nos encontramos con que uno de cada cuatro directores no ha recibido nunca formación sobre cómo ayudar su equipo de profesores.

Todo ello en un país cuya normativa no contempla  el tiempo de los equipos directivos de los centros dedicado a tareas de gestión y administración,  lo que hace todavía más importante aumentar la eficiencia de determinadas tareas que actualmente llevan a cabo los directores, automatizar e implementar herramientas de automatización.

Existen pocas instituciones en nuestro país que contemplen la formación a equipos directivos ya formados en herramientas, estrategia, gestión de objetivos y seguimiento. El Programa TIE nace para dar respuesta a un colectivo con escasa profesionalización para orientar a estas figuras en el centro y mostrar que, aunque no hay solo un camino hacia la transformación educativa, hay que poner los medios para que esta pueda tener lugar.